17 Diciembre 20173 Adviento

Homilia de Padre Phil Bloom
Stmaryvalleybloom.org
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3 Ad3 Adviento
Sed de Dios, Nuestra Sed Semana 3: Oren Sin Cesar
(17 de diciembre de 2017)


Mensaje: Oracion es el encuentro de la sed de Dios y nuestra sed. Oren sin cesar. Vivan siempre alegres.
Este Adviento enfocamos en la oracion como la sed de Dios y nuestra sed. Un escritor cristiano temprano (Gregorio Nazianzeno) dijo, "Oracion es el encuentro de la sed de Dios y nuestra sed para el." Nuestra sed para Dios fluye de una contradiccion interior: vivimos con una miseria royenda. Sin embargo sentimos un llamado a la grandeza. Esa contradiccion significa que la oracion genuina motiva a una persona alcanzar a los que estan sufriendo. El hecho que conocemos nuestra probreza interior nos hace identificar con personas en dificultad. Vamos a Dios con manos abiertas, vacias.

Este domingo vemos una dimension bella de oracion. San Pablo dice: Vivan siempre alegres. Oren sin cesar. Pero como orar sin cesar? Un africano del siglo cinco nos muestra el camino. Escribio un libro que cuenta la historia de su vida. No es como una autobiografia moderna porque lo escribe como una oracion a Dios. El libro muestra como todo puede ser parte de una conversacion con Dios. Trae sus angustias, exitos, conflictos, frustraciones, descubrimientos, aun su comportamiento pecaminoso. Todo viene a ser parte de su dialogo con Dios. El libro se llama Las Confesiones de San Agustin. Abre con esta frase, "Nos has hecho, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti." Agustin muestra como todo momento puede ser conversacion con Dios. Algunos piensan que oracion constante va a dividir la atencion. No es asi. Todos tenemos chachara interior que nos distrae. Pero cuando se enfoca en Dios se enfoca mejor en la otra persona: Esta persona tiene un destino eterno. Debo de tomarlo en serio. No estoy diciendo que estoy bueno con este tipo de oracion pero se que cuando suelto la chachara interior y miro a Dios, estoy mas atento a otros. Cuando estoy consciente de Dios, conecto mejor con otros.

Quizas estas pensando: Hay personas con que no quiero conectar. Lo puedo entender. Hay un dicho, "No quiero verlo ni en pintura." Para un cristiano eso no puede ser postura permanente. El domingo pasado escuchamos como la gente confesaba sus pecados y recibia el perdon. Jesus perdona todo pecado. El tiene una sola condicion - la disposicion de perdonar al otro. Perdonanos nuestras ofensas como perdonamos a los que nos ofenden. Eso es duro. Perdonar siempre ha sido dificil pero particularmente en nuestra sociedad. El Cardenal Francisco George dijo que vivimos en una cultura que tolera todo y perdona nada. Muchos dicen, "Soy una persona que perdona pero lo que el hizo es imperdonable." Esa actitud hace pensar que algunos pecados estan bien, pero otros no gran cosa. Se imaginan que si dijera todo al sacerdote el lo botaria del confesionario. He sido sacerdote 46 anyos y jamas he rechazado a un penitente. Quizas no puedo dar plena absolucion pero siempre doy al menos una bendicion y una oracion. El perdon es bello. Una de las mayores alegrias es extender y recibir perdon. El poeta William Blake escribio, "por toda la eternidad yo te perdono a ti, tu me perdonas a mi."

En bodas muchas veces se lee el capitulo 13 de corintios. Un versiculo dice que el amor sufre todo, espera todo, soporta todo. Pablo no esta diciendo que nunca debemos poner un limite. El mismo lo hace cuando dice a los corintios que haya que excomulgar a un hombre que esta actuando como un sinverguenza. Pone una cuarentena con la esperanza que el hombre cambie y vuelva a la comunidad. Al final insiste que el amor perdona todo. La venganza trae una satisfaccion temporal pero al largo plazo miseria. Perdon puede causar angustia temporal pero al largo plazo alegria. Entonces Vivan siempre alegres. Oren sin cesar. El proximo domingo veremos la gran modelo de oracion y alegria. El Obispo Mueggenbord me ayudo ver su secreto. No lo pierdas. A pesar de ser el dia antes de Navidad no lo pierdas. Para hoy acuerdate que oracion es el encuentro de la sed de Dios y nuestra sed. Oren sin cesar. Vivan siempre alegres. Amen.

Homilia de la Parroquia Nuestra Senora de la Caridad del Cobre, Caracas
Homilia.org
3 Adviento
Domingo 2 del Tiempo de Adviento- Ciclo "B"
10 de Diciembre de 2017


Las Lecturas de este Segundo Domingo de Adviento nos invitan a prepararnos para la celebración de la venida de Jesús, al celebrar su cumpleaños en esta Navidad. Todo Adviento, entonces, tiene este sentido de preparación. Todo Adviento contiene un llamado a la conversión, al cambio de vida. Será, por tanto, una oportunidad maravillosa para crecer en la fe, aumentar la esperanza y mejor practicar la caridad. El Evangelio de hoy nos presenta a San Juan Bautista, uno de los principales personajes bíblicos de este Tiempo de Adviento, que es tiempo de preparación a la venida de Cristo. La Liturgia de estos días nos recuerda las cosas que hacía y que decía el Precursor del Señor. Este personaje ya había sido anunciado en el Antiguo Testamento como "una voz que clama en el desierto" y que diría: "Preparen el camino del señor ... Rellénense todas las quebradas y barrancos, aplánense todos los cerros y colinas; los caminos torcidos con curvas serán enderezados y los ásperos serán suavizados? (Is. 40, 1-5).

Los que conocían la profecía de Isaías no deben haber dudado al ver a San Juan Bautista, pues por el retrato que hacía de él el Profeta era inconfundible el personaje. Pero, más aún, al observar lo que decía ya no quedaba la menor duda sobre su papel como Precursor de Cristo. Efectivamente, de repente apareció San Juan Bautista en el desierto. Nos dice el Evangelio que "vestido de pelo de camello, ceñido con un cinturón de cuero y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre?. Se presentó como un mensajero inmediatamente antes de Jesús para preparar el camino a éste, predicando "un bautismo de arrepentimiento, para el perdón de los pecados? (Mc. 1, 1-8)

Con esta descripción de la predicación de San Juan Bautista ya podemos tener una idea de cómo será esa preparación que debemos hacer para recibir al Señor: arrepentirnos y recibir el perdón de los pecados.

Pero si observamos el detalle que da el Profeta Isaías no creamos que nos está hablando de una obra de ingeniería para construir carreteras. ¿O sí? Puede ser, porque se trata de un camino. ¿Y cómo se prepara el camino del Señor? Veamos en la información de Isaías cómo puede ser ese proceso de conversión y de arrepentimiento al que estamos llamados muy especialmente durante este tiempo de Adviento. Recordemos que es un tiempo de preparación para la venida del Señor.

¿Qué será eso de "aplanar cerros y colinas?? Significa rebajar las alturas de nuestro orgullo, nuestra soberbia, nuestra altivez, nuestro engreimiento, nuestra auto-suficiencia, nuestra arrogancia, nuestra ira, nuestra impaciencia, nuestra violencia, etc. Todas ésas son "alturas?, pero no alturas buenas. Hay que aplanarlas y rebajarlas. Pero también hay que "rellenar quebradas y barrancos?. Esas no son alturas, sino "bajuras? (sí existe la palabra, por cierto). Hay que rellenar las bajuras y bajezas de nuestro egoísmo, de nuestra envidia, nuestras rivalidades, odios, venganzas, retaliaciones. Todas ésas son bajezas ... y son pecados todos que dificultan el que podamos vivir en armonía unos con otros. Son bajuras que impiden la realización de ese Reino de Paz y Justicia que Cristo viene a traernos. También nos habla de corregir el diseño del camino: "enderezar los caminos torcidos y con curvas?. Cambio de rumbo, pues. Rectificar el caminos si vamos por caminos torcidos y equivocados, que no nos llevan a Dios. ¿A dónde queremos ir? ¿Hacia dónde estamos dirigiéndonos? ¿Estamos preparándonos para que el Señor nos encuentre "en paz con El, sin mancha, ni reproche?? (2 Pe. 3, 8-14)

Tenemos, entonces, toda una obra de ingeniería espiritual de altura, de profundidad y de ancho. Aplanar, rellenar y enderezar, para que quede todo parejo, alineado, derecho. Enfocado todo hacia Dios. De eso se trata la preparación Más aún, el Precursor del Mesías anuncia algo muy importante: "Yo los bautizo a ustedes con agua, pero El los bautizará con Espíritu Santo?. Luego el mismo Cristo confirmará este anuncio de Juan el Bautista. En el diálogo con Nicodemo, Jesús le dice a éste: "En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo, de arriba?. Y ante el asombro de Nicodemo, Cristo le explica: "El que no renace de agua y del Espíritu Santo, no puede entrar en el Reino de Dios ... Por eso no te extrañes que te haya dicho que necesitas nacer de nuevo, de arriba? (Jn. 3, 3-7).

¿Qué es nacer de nuevo, de arriba? Para entender esto, no hay más que ver a los Apóstoles antes y después de Pentecostés (ver Hech. 2 y 5, 17-41). Antes eran torpes para entender las Sagradas Escrituras y aún para entender las enseñanzas que recibieron directamente del Señor. También eran débiles en su fe. Eran, además, temerosos para presentarse como seguidores de Jesús, por miedo a ser perseguidos. Pero sí hicieron algo: creyeron en el anuncio del Señor: "No se alejen de Jerusalén, sino que esperen lo que prometió el Padre, de lo que Yo les he hablado: que Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días? (Hech. 1, 4-5).

Y ¿cómo se nace de nuevo, de arriba? ¿Cómo se nace del Espíritu Santo? Para esto también hay que ver a los Apóstoles muy especialmente en los días entre la Ascensión del Señor y Pentecostés y también a lo largo de todos los acontecimientos narrados en los Hechos de los Apóstoles:
"Todos ellos perseveraban en la oración y con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, de María, la Madre de Jesús y de sus hermanos?. (Hech. 1, 14). El Adviento nos prepara para todo esto, y nos prepara también para la celebración de la Navidad, en que recordamos la venida histórica de Cristo. Pero la Carta de San Pedro que nos trae la Segunda Lectura nos recuerda el segundo significado del Adviento: nos recuerda que también nos preparamos para la segunda venida de Cristo, es decir, para el establecimiento de ese Reino que Cristo vendrá a establecer y del que habló a Nicodemo. San Pedro nos describe, sin ahorrar detalles, cómo será ese día. Nos dice que el día del Señor "llegará como los ladrones?; es decir, inesperadamente. Pasa luego a describir cómo será ese momento: "Los cielos desaparecerán con gran estrépito, los elementos serán destruidos por el fuego y perecerá la tierra con todo lo que hay en ella?. Nos invita a una vida de "santidad y entrega? en espera del día del Señor. Nos asegura que vendrán "un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia?.

Y concluye con la llamada que se repite de varias maneras a lo largo de la Sagrada Escritura, pero muy especialmente en este tiempo de Adviento: vigilancia y preparación. "Apoyados en esta esperanza,, pongan todo su empeño en que el Señor los halle en paz con El, sin mancha ni reproche?. El Adviento es tiempo propicio para responder a la llamada de San Juan Bautista. Es la misma llamada que nos hace el Mesías que viene y que nos hace la Iglesia siempre, pero muy especialmente en Adviento: conversión, cambio de vida, enderezar el camino, rebajar las montañas y rellenar las bajezas de nuestros pecados, defectos, vicios, malas costumbres, faltas de virtud; nacer de arriba, nacer del Espíritu Santo, etc. Jesús fue anunciado en el Antiguo Testamento. Y vino. Vino hace unos 2.000 años. Pero esperamos otra venida. Esa es al final del tiempo. También ha sido anunciada. No la podemos evitar. Y puede venir en cualquier momento "como los ladrones? -nos dice el Señor y nos lo recuerda San Pedro. Pero el final del tiempo nos viene también a cada uno el día de nuestra muerte, que puede sorprendernos también como los ladrones, en cualquier momento. ¿Estamos preparados?

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