Home Lecturas Homilías Bilingüe Más Homilías
   
 
homilies.net          20 Abr 2008          5 Pascua
  Las homilías se anuncian no más tarde que durante la semana antes del domingo que se necesitan.  
 


Homilia de Padre Phil Bloom

http://www.geocities.com/Heartland/2964/span.html
* disponible en inglés - ve homilías Inglés
5 Pascua

Un Camino Virgen
(20 de abril de 2008)


Tema Básico: Jesus es el unico camino a la salvacion, pero guarda un camino virgen por cada personas.

La visita del Papa Benedicto naturalmente evoca comparaciones con su predecesor. A pesar de compartir un compromiso firme a Jesus como el unico camino a la salvacion, tienen personalidades e historias bien diferentes. Y los problemas - y oportunidades - que el Papa Benedicto enfrento en 2005 son muy diferentes que los del Papa Juan Pablo II cuando fue elegido en 1978. La diferencia entre esos dos pontifices subraya el hecho que cada uno tiene que venir a Jesus por su camino particular. El poeta, Leon Felipe, tiene un lindo versiculo sobre esto:

Nadie fue ayer
ni va hoy
ni ira mañana
hacia Dios
por este camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo del luz del sol...
y un camino virgen
Dios.*

Hay una paradoja aqui. Escuchamos de seguir el camino estrecho. Podemos tener la idea si vamos hacia Dios, nos limitara. Pero hay una sorpresa. Cuando vamos hacia Dios, nos encontramos en un camino que ningun otra persona ha pisado. Por otro lado, la persona que dice, "Yo a hacerlo como me da las ganas," se encuentra en formas de portarse que son cansadas y repetidas - como el abuso de alcohol, comida y sexo. Llega ser impotente y amargo.

Eso no significa que ir a Dios es un camino facil. Implica sufrimiento, pero es una gran aventura. El camino a Dios es particular para cada persona. Desde luego, podemos aprender de los errores y exitos de otros. Pero, hasta la fecha, nadie ha publicado un guia infalible, por ejemplo, como criar niños perfectos o como ser un parroco perfecto. Podemos aprender uno al otro, pero cada uno tiene un camino virgen. Juan Pablo tenia un camino. Benedicto tiene otro.

Cada persona enfrenta problemas y oportunidades singulares. Dios lo ha ordenado las cosas asi por un motivo. Un pastor sabio dijo, "Bendigo a Dios porque siempre ha permitido que en mis oficios y empleos y ocupaciones se me presenten mil dificultades y problemas. Eso hace crecer mi personalidad y mi fe."

Jesus nos dice, "No pierdan la paz." Dios tiene un proposito para cada prueba que envia. Santa Teresa escribio sobre esto. Propuso un "camino pequeno" a Dios. Empieza con la conviccion de la misericordia de Dios un deseo hacer su voluntad en los deberes diarios. Jesus es el unico camino. Nadie va al Padre si no es por el - y da a cada uno un camino individual - sea papa o parroco o papá o paciente en un hospital. Nuestros caminos individuales son unicos. Como Leon Felipe lo expreso: Para cada persona Dios guarda un nuevo rayo del sol y un camino virgen.

**********

*Este poema es citado por el Padre José-Román Flecha Andrés en su buen libro Dios Con Nosotros - Reflexiones Sobre los Evangelios Domingos y Fiestas "Ciclo A"

Note: If your computer brings up this page with weird characters (e.g. báásico instead of basico with accent over the "a") please go to "View," scroll down to "Encoding" and change from "Western European" to "Unicode" (or vica versa). One of the encoding languages should bring up the correct Spanish text.

English Version
Back to Top
Homilia de la Parroquia Nuestra Senora de la Caridad del Cobre, Caracas
http://www.homilia.org
5 Pascua

DOMINGO 5 del Tiempo de Pascua- Ciclo "A" -
20 de Abril de 2008


En el Evangelio de hoy, nuestro Señor Jesucristo nos da la que tal vez sea la definición más completa y profunda que El hizo de Sí mismo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

Y nos dejó esa definición la noche antes de su muerte, cuando cenando con los Apóstoles, les daba sus últimos y quizás más importantes anuncios. Los Apóstoles, sin lograr entender mucho de lo que les decía, estaban evidentemente preocupados. Y el Señor los tranquilizaba diciéndoles: “En la Casa de Mi Padre hay muchas habitaciones ... Me voy a prepararles un lugar ... Volveré y los llevaré conmigo, para que donde Yo esté, también estén ustedes. Y ya saben el Camino para llegar al lugar donde Yo voy” (Jn. 14, 1-12).”

Tomás, el que le costaba creer, le replica: “Señor, si ni siquiera sabemos a dónde vas ¿cómo podemos saber el camino?”, a lo que Jesús le responde: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

Efectivamente, Jesús iba a morir, resucitar y ascender al Cielo; es decir, se iba a la Casa del Padre. Y a ese sitio desea llevarnos a cada uno de nosotros, para que estemos donde El está. Y El no solamente nos muestra el Camino, sino que nos dice que El mismo es el Camino, cuestión un tanto complicada, que Jesús les explica de seguidas: “Nadie va al Padre si no es por Mí”.

El Camino del cual nos está hablando el Señor no es más que nuestro camino al Cielo. Es el camino que hemos de recorrer durante esta vida terrena para llegar a la Vida Eterna, para llegar a la Casa del Padre, donde El está.

Y ... ¿cómo es ese camino? Si pudiéramos compararlo con una carretera o una vía como las que conocemos aquí en la tierra, ¿cómo sería? ¿Sería plano o encumbrado, ancho o angosto, cómodo o peligroso, fácil o difícil? ¿Iríamos con carga o sin ella, con compañía o solos? ¿Con qué recursos contamos? ¿Tendríamos un vehículo ... y suficiente combustible? ¿Cómo es ese Camino? ¿Cómo es ese recorrido?

Veamos algo importante: Jesús mismo es el Camino. ¿Qué significa este detalle? Significa que en todo debemos imitarlo a El. Significa que ese Camino pasa por El. Por eso debemos preguntarnos qué hizo El. Sabemos que durante su vida en la tierra El hizo sólo la Voluntad del Padre. Y, en esencia, ése es el Camino: seguir sólo la Voluntad del Padre. Ese fue el Camino de Jesucristo. Ese es nuestro Camino.

Vista la vida de Cristo, podríamos respondernos algunas preguntas sobre este recorrido: es un Camino encumbrado, pues vamos en ascenso hacia el Cielo.

Sobre si es ancho o angosto, Jesús ya lo había descrito con anterioridad: “Ancho es el camino que conduce a la perdición y muchos entran por ahí; estrecho es el camino que conduce a la salvación, y son pocos los que dan con él” (Mt. 7, 13-14).

¿Fácil o difícil? Por más difícil que sea, todo resulta fácil si nos entregamos a Dios y a que sea El quien haga en nosotros. Así que ningún recorrido, por más difícil que parezca, realmente lo es, si lo hacemos en y con Dios.

Carga llevamos. Ya lo había dicho el Señor: “Si alguno quiere seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz de cada día y que me siga” (Lc. 9, 23).

No vamos solos. No solamente vamos acompañados de todos aquéllos que buscan hacer la Voluntad del Padre, sino que Jesucristo mismos nos acompaña y nos guía en el Camino, y -como si fuera poco- nos ayuda a llevar nuestra carga.

¿Recursos? ¿Vehículos? ¿Combustible? Todos los que queramos están a nuestra disposición: son todas las gracias -infinitas, sin medida, constantes, y además, gratis- que Dios da a todos y cada uno de los que deseamos pasar por ese Camino que es Cristo y seguir ese Camino que El nos muestra con su Vida y nos enseña con su Palabra: hacer en todo la Voluntad del Padre.

En la Primera Lectura de los Hechos de los Apóstoles (Hech. 6, 1-7) se nos relata la institución de los primeros Ministerios en la Iglesia. Hemos leído cómo los Apóstoles decidieron delegar en “siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría”, para que les ayudaran en el servicio a las comunidades cristianas que se iban formando, de manera que ellos pudieran dedicarse mejor “a la oración y al servicio de la palabra”.

Y respecto de esos “Ministerios” o funciones de servicio dentro de la Iglesia, el Concilio Vaticano II nos indica que, no sólo los Sacerdotes, Religiosos y Religiosas tienen funciones, sino que también los Laicos pueden y deben realizar funciones de servicio en la Iglesia. Y este derecho le viene a los Seglares del simple hecho de ser bautizados, pues el Sacramento del Bautismo los hace “participar en el Sacerdocio regio de Cristo” (LG 26).

Y el Concilio basa esa solemne declaración en la Segunda Lectura que hemos leído hoy, tomada de la Primera Carta del Apóstol San Pedro (1 Pe. 2, 4-9). En efecto, en su Documento sobre el Apostolado Seglar (AA 3) el Concilio explica lo que significa hoy para nosotros esta Segunda Lectura:

1. El Apostolado y el servicio de los Seglares dentro de la Iglesia es un derecho y es un deber.

2. Por el Bautismo los Laicos forman parte del Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia, y por la Confirmación son fortalecidos por el Espíritu Santo y enviados por el Señor a realizar la Evangelización, así como a ejercer funciones de servicio dentro de la misma Iglesia.

También, siguiendo lo que nos dice San Pedro en esta Carta: Cristo es la piedra fundamental -la piedra angular. Pero todos nosotros, Sacerdotes y Laicos, “somos piedras vivas, que vamos entrando a formar parte en la edificación del templo espiritual, para formar un sacerdocio santo”. Por eso el Concilio, basándose en esta Carta, declara que los Seglares “son consagrados como sacerdocio real y nación santa”.

Sin embargo, a pesar de toda la grandeza y significación que tiene el hecho de que los Seglares participen del Sacerdocio de Cristo, hay que tener en cuenta que hay una distancia considerable entre la función de un Seglar instituido como Ministro Laico para ejercer algún tipo de función dentro de la Iglesia y la función de un Sacerdote consagrado por el Sacramento del Orden Sacerdotal.

Pero es así como, a través de unos y otros Ministerios dentro de su Iglesia - los Ministerios Sacerdotales y los Ministerios Laicales - “el Señor -como hemos repetido en el Salmo (32)- “cuida de los que le temen”, cuida de cada uno de nosotros.
Back to Top
Homilia de Padre Jesus Marti Ballester
http://jmarti.ciberia.es
5 Pascua    

Back to Top
These homilies may be copied and adapted for your own use; however, they may not be
commercially published without permission of the author.
 
 
Home         |     Lecturas      |      Comentarios       |       Homilías Bilingüe     |       Más Homilías 

e-mail: mail@homilies.net
  homilies.net is a non-profit contribution to the work of the Church  
©1999 - 2008 homilies.net